The Blog Photographie 5 evoque the Role given to photos in „The Book of Whispers”: „La venganza de las fotografías domino todo el libro”
La venganza de las fotografías
La venganza de las fotografías domina todo el libro. Frente a la muerte inminente, todos los armenios comparten la misma pasión: hacerse fotografías. Los álbumes de familia se engrosan con fotografías de los que habían partido, habían sido deportados o repatriados para ser deportados de nuevo. Las fotografías se convierten en la única prueba de la existencia de una persona; los armenios se fotografían con escrupulosidad, obsesivamente.
Es a través de las fotografías como se envían mensajes secretos, ocultos a las autoridades (si está de pie, significa que las cosas le van bien, si está apoyado, que las cosas están más o menos, si está sentado, que todo va muy mal). La mayoría continúa viviendo sólo en las fotografías. Los armenios de aquellos tiempos habían encontrado en la fotografía la única manera de registrar su paso por este mundo, la única venganza que tenían a mano contra la desaparición que presentían.
Es también a través de las fotografías, esta vez borrándolas de todos los álbumes. Las fotografías eran, para los armenios de aquellos tiempos, una especie de testamento o como un seguro de vida. Si el hombre volvía de los convoyes de deportados, de los orfanatos, de los viajes en las calas de los vapores, la fotografía volvía a ser guardada y el vivo retomaba su lugar entre los otros. Si no volvía, entonces la fotografía traía al desaparecido de vuelta entre los suyos, cuando las cajas viejas y bellamente incrustadas, en la época de las fiestas, se abrían. La fotografía se convertía en la excusa de los que, en aquel siglo demasiado apresurado, habían partido sin llegar a despedirse. Los armenios de mi infancia vivían más entre las fotografías que entre las personas.
Foto 1:
Bertrand Carriere
Foto 2:
Detritus
Foto 3:
Salvador Lopez Santolaya
Texto:
Varujan Vosganian.
Comentario de:
El libro de los susurros